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Tipos de narradores

En Literatura, los textos suelen dividirse de forma tradicional según la clasificación planteada en La poética, de Aristóteles (filósofo griego del siglo IV y maestro de Alejandro Magno). Por eso, podemos dividir los géneros literarios en narrativos, líricos y dramáticos.

1. Género narrativo

En el primer caso, se trata de textos que narran una historia; en ese sentido hablamos de cuentos, novelas, relatos, etc. Siempre que se narra una historia, se establece la existencia de un narrador.

No se debe confundir el narrador con el autor. Son dos entidades totalmente diferentes. El autor es la persona física que escribe, por ejemplo, un cuento (Jorge Luis Borges es el autor de “La casa de Asterión”). En tanto, el narrador es la voz ficcional que narra el cuento (en “La casa de Asterión”, el narrador es el protagonista, o sea, Asterión).

¿Por qué es una voz ficcional? Porque los textos literarios son ficciones. Aunque el cuento aparezca narrador por alguien llamado Jorge Luis Borges, como en el cuento “El otro”, eso no quiere decir que el autor esté hablando de sí mismo. Se trata, en todo caso, de su alter ego, ya que puede tener características reales, así como también rasgos inventados.

1.1. Narrador omnisciente

El narrador omnisciente es aquel que relata los hechos en tercera persona. En líneas generales, se lo considera como un dios que sabe todo lo que pasa, ya que “omnisciente” significa que conoce todo (“omni-” = todo, “-sciente” = conoce). A veces este narrador está focalizado en un personaje; esto quiere decir que conoce todo desde la perspectiva de ese personaje, o sea, sabe lo que ve, escucha y piensa solamente un personaje.

1.1.1. Ejemplo de narrador omnisciente

Nadie lo vio desembarcar en la anónima noche, nadie vio la canoa de bambú sumiéndose en el fango sagrado, pero a los pocos días nadie ignoraba que el hombre taciturno venía del Sur y que su patria era una de las infinitas aldeas que están aguas arriba, en el flanco violento de la montaña, donde el idioma zend no está contaminado de griego y donde es infrecuente la lepra. Lo cierto es que el hombre gris besó el fango, repechó la ribera sin apartar (probablemente, sin sentir) las cortaderas que le dilaceraban las carnes y se arrastró, mareado y ensangrentado, hasta el recinto circular que corona un tigre o caballo de piedra, que tuvo alguna vez el color del fuego y ahora el de la ceniza.

“Las ruinas circulares”, de Jorge Luis Borges

1.1.2. Ejemplo de narrador omnisciente, focalizado en el protagonista

El cochero lo ayudó a bajar el baúl; una mujer de aire distraído o cansado abrió por fin la puerta. Desde el pescante el cochero le devolvió una de las monedas, un vintén oriental que estaba en su bolsillo desde esa noche en el hotel de Melo. El hombre le entregó cuarenta centavos, y en el acto sintió: “Tengo la obligación de obrar de manera que todos se olviden de mí. He cometido dos errores: he dado una moneda de otro país y he dejado ver que me importa esa equivocación”.

“La espera”, de Jorge Luis Borges

1.2. Narrador protagonista

El narrador protagonista es aquel que relata su propia historia, por lo que los hechos aparecen narrados en primera persona. Como se trata de un narrador que participa de la acción, lo que nos cuente va a estar filtrado por su subjetividad. También permite conocer los procesos mentales del personaje. En algunos casos, esto se lleva al extremo al utilizar el recurso: fluir de la conciencia, donde se expresan los hechos a través de la corriente de pensamientos de los personajes.

1.2.1. Ejemplo de narrador protagonista

Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es catorce) están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aquí ni el bizarro aparato de los palacios pero sí la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de la tierra. (Mienten los que declaran que en Egipto hay una parecida). Hasta mis detractores admiten que no hay un solo mueble en la casa. Otra especie ridícula es que yo, Asterión, soy un prisionero.

“La casa de Asterión”, de Jorge Luis Borges

1.2.2. Ejemplo de narrador protagonista mediante el fluir de la conciencia

¡Imbéciles! Corrí las cortinas la luz idiota de los faroles y de los árboles de Navidad no entra en el departamento pero los ruidos atraviesan las paredes. Los motores los frenos y ahora se ponen a tocar la bocina se creen califas cuando al volante de sus 404 modelo familiar semisport de imitación de sus Dauphine lastimosos de sus convertibles blancos. Un convertible blanco con almohadones negros eso sí que es lindo y los tipos silbaban cuando yo pasaba con los anteojos oblicuos un pañuelo de Hermés en la cabeza ¡y ellos que creen enloquecerme con sus caras mal lavadas y los aullidos de sus bocinas!

“Monólogo”, de Simone de Beauvoir

1.3. Narrador testigo

El narrador testigo es aquel que relata los hechos que vio que le sucedían a otro personaje, o bien, escuchó el relato a otra persona. Es el narrador más difícil de reconocer, ya que la historia puede aparecer narrada en tercera persona (cuenta lo que le pasó al protagonista) y de repente una sola palabra que se exprese en primera persona puede marcar la presencia de este narrador testigo. Si se nos escapa este detalle, podemos no reconocer correctamente al narrador.

1.3.1. Ejemplo de narrador testigo

En Junín o en Tapalqué refieren la historia. Un chico desapareció después de un malón; se dijo que lo habían robado los indios. Sus padres lo buscaron inútilmente; al cabo de los años, un soldado que venía de tierra adentro les habló de un indio de ojos celestes que bien podía ser su hijo. Dieron al fin con él (la crónica ha perdido las circunstancias y no quiero inventar lo que no sé) y creyeron reconocerlo. El hombre, trabajado por el desierto y por la vida bárbara, ya no sabía oír las palabras de la lengua natal, pero se dejó conducir, indiferente y dócil, hasta la casa. Ahí se detuvo, tal vez porque los otros se detuvieron. Miró la puerta, como sin entenderla. De pronto bajó la cabeza, gritó, atravesó corriendo el zaguán y los dos largos patios y se metió en la cocina. Sin vacilar, hundió el brazo en la ennegrecida campana y sacó el cuchillito de mango de asta que había escondido ahí, cuando chico. Los ojos le brillaron de alegría y los padres lloraron porque habían encontrado al hijo.

Acaso a este recuerdo siguieron otros, pero el indio no podía vivir entre paredes y un día fue a buscar su desierto. Yo querría saber qué sintió en aquel instante de vértigo en que el pasado y el presente se confundieron; yo querría saber si el hijo perdido renació y murió en aquel éxtasis o si alcanzó a reconocer, siquiera como una criatura o un perro, los padres y la casa.

“El cautivo”, de Jorge Luis Borges

1.4. Narrador en segunda persona

Se trata de un tipo especial de narrador. Al utilizar la segunda persona, apela al lector como protagonista de la historia y así integrarlo a los hechos narrados. Busca una mayor cercanía entre el momento de la lectura y la acción en sí misma. Es un recurso muy difícil de manejar.

1.4.1. Ejemplo de narrador en segunda persona

LEES ESE ANUNCIO: UNA OFERTA DE ESA NATURALEZA no se hace todos los días. Lees y relees el aviso. Parece dirigido a ti, a nadie más. Distraído, dejas que la ceniza del cigarro caiga dentro de la taza de te que has estado bebiendo en este cafetín sucio y barato. tu releerás. Se solicita historiador joven. Ordenado. Escrupuloso. Conocedor de la lengua francesa. Conocimiento perfecto, coloquial. Capaz de desempeñar labores de secretario. Juventud, conocimiento del francés, preferible si ha vivido en Francia algún tiempo. Tres mil pesos mensuales, comida y recamara cómoda, asoleada, apropiada estudio. Solo falta tu nombre. Solo falta que las letras más negras y llamativas del aviso informen: Felipe Montero.

Aura, de Carlos Fuentes

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Virna

Escritora. Licenciada en Letras

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Virna

    ¡Qué alegría que te haya gustado!

  2. Marta

    Excelente!!!!!!!!!!!!!!!!

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